miércoles, septiembre 26, 2018

Charcos

Mejor partamos del fracaso,
asumamos nuestras vidas finitas
y su destino de erosión.

Sin anticipar,
como cuando se contrae el cuerpo
previo a un choque que no sucede,
quiero soltar mis pasos en este charco
sin saber si es precipicio.

¿La confianza que exige evidencia
es algo más que rendición de cuentas o vigilancia?

Confianza por omisión y
presunción de inocencia.

El suicidio
siempre válido como camino más corto y cierto
en esta sociedad de recompensas finales
que antepone el orgasmo al sexo
la saciedad al gusto
comer a cocinar.
Es decir, que antepone el producto al proceso y
el destino al trayecto.

No sé
si los procesos bioquímicos cerebrales «de la felicidad»
son causa o consecuencia
y no me importa.

Sentiré.

Me divertiré.

Sufriré.

Y mi pie sigue sin tocar fondo en el charco
volteo arriba y veo ya pocos rayos
de luz que atraviesen la superficie del agua
no siento asfixia
y con sólo relajarme floto a lo más alto,
tomo aire
me vuelvo a sumergir.

Especulo que en el fondo se siente más.