jueves, abril 04, 2013

Ahora

Mis brazos me lloran,
mis ojos retumban,
mis oídos están ciegos,
mis dedos ya no me crecen,
mi cabello tiembla.

Me pongo lentes en la boca,
para que enfoquen mejor mis labios,
uso férulas en los ojos
cuando los lastimo.

Perfumo mis oídos,
peino el gusto, la lengua,
visto mi nariz
con holgadas ropas,
sentía crecer vello
en mis uñas.

Ponías condones en mis ojos,
insistente, pues te aterraba el embarazo,
te gustaba lamerme y manosearme los párpados,
a veces veía como se te pegaba un vello de mi pupila.

Te sentabas sobre tus mejillas,
maldecías con el ano,
inhalabas, con los cabellos.

Mascábamos con las uñas,
que a diario cepillábamos y a veces pintabas de blanco,
comíamos con las manos.

Te gustaba que te agarrara fuerte por los tendones,
me lo decías nerviosa,
que te relamiera la linfa,
que te arañara los huesos,
pero eso sí,
que no te desparramara la médula...