viernes, diciembre 07, 2012

Cronograma tercero

Sin ver el reloj,
sé que no es hora
cuando estoy así, contigo,
sin lentes, no soy yo, no miro,
y están mis pulmones perdidos,
¿que no sientes?,
si no llenan la vida
que arrancas.

Si son manecillas
sólo alcanzo a ver una,
no distingo cuál es,
si son digitales
sólo veo un cuadro que no sé si es un nueve o un seis.

Hace años instantes,
compartimos saliva,
mojamos los labios del mismo vaso
que se escurría,
y de jugos viscosos de azúcar
pegados nos tenía.

Ahora quedamos
como terremoto cansado,
como epidemia confundida,
como bosque erosionado,
como glaciar en verano,
o alcohol evaporado.

Quedamos como empezamos,
desconocidos, vencidos
con los párpados caídos,
con los ojos cerrados.

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