jueves, octubre 18, 2012

Bostezos

Dejándole al cuerpo sus sonidos,
abriendo la boca así nomás abierta,
inhalándole, despejando la garganta,
desaprendiéndote, el lenguaje.

Hablando con un brazo,
con la espalda,
con el estómago,
con tu muerte, con la mía
y con la nuestra.

Diciendo sin palabras,
que es la única en que nos entendemos,
diciendo con nuestros sonidos
sin lengua, sin sus signos.

Comunicando entre somníferos,
casi sin moverse,
conectándote contigo mismo
sin intelectualizarte
en el piso.

Pasos

Y nadie me preguntaba qué hacía ahí,
y cualquier paso tras de mí confundíalo
con el tuyo,
el suspenso sólo crecía;
agrandándose como tu sonrisa
y pesado como tus silencios.

Entre figuras que vaivenaban en mi espalda
me carcomían los deseos de voltear,
pero el miedo a no hallarte...

Difusión

Llegó la de ballet que tiene el pelo recogido,
acafereado;
y los labios asomaban el rojo suyo,
mientras los de latinos movíanse,
y los del ensamble
que no me aceptaron,
cantaban y cantaban
entre palmadas.

El abanico de techo
creaba los torbellinos,
creaba el viento,
y callándose éste
detenía el tiempo
pues ya no había movimiento.

Como sentado esperando
a alguien que no te espera a ti,
sin esperar,
y la danza viajaba contigo
porque la danza y música que son una,
son tú.

Cuadros

El verde de las hojas
entintaba lo gris del cielo,
pero en su inmovilidad
la pintura se detenía y yo me desdibujaba.

El viento no existía
porque el aire no lo pinceleaba,
y el cuadro en lienzos sin amarillo
coloreose sólo de tonos fríos.

Esta pintura se desvanecía
cuando el calor de este café
me movía y transportaba.