domingo, agosto 26, 2012

Días

No entiendo tus atenciones,
te veo y me pregunto qué hacía
hace seis años, dónde estaba,
qué pensaba,
te miento cuando digo que adivino
en el abismo de tu cabello,
o que hallo respuestas en la limpieza de tu cara,
omito también cuando digo que solo me intimidan tus rojos ausentes de sangre.

Vacilo cuando preguntas por qué estoy tan seguro
de lo tuyo,
divago completamente con solicitudes virtuales de cualquier apremio.

No aludas a las experiencias,
que aunque se supone debería de aprender,
pareciera que todo volviera a empezársete desde cero,
y volvieras a sentir como no sentido.

Tolérame de reservas y analogías,
aunque sea con desprecio,
sopórtale a letras éstas
aunque no se lean
con el alegre tono que me encantaría,
que aunque intente, no expreso.

Pienso en aquel tiempo,
me pregunto si he cambiado, cosa que niego,
e ideo si teniendo aquellos días que tú tienes
con interés seguirías pareciendo,
si me independizas de mi cuerpo.

Insisto en que me pierdo en el paisaje de tu rostro,
donde torpe busco respuestas
cuando debería relajarme y contemplarte,
y repito, que entre tanta abundancia,
me pierdo.

Azul

Si me dan una trompeta para que toque himnos de guerra,
y me dejan alzar la voz sólo en esos sonidos,
o me dejan correr sólo para atraparte,
o descansar sólo en el sigilo.

Si de lágrimas sólo conozco las tuyas,
y en picantes no más que el que te rocío,
o de rojo sólo sé tu sangre que derramo
y de violencia no sé más que la que te propino.

Si mato a mi familia todos los días al ponerme el uniforme,
y me cambio la voz, me cambio el pecho,
enderezo el cuerpo.

Si sobrevivo sólo gracias a tu aniquilo...