sábado, febrero 28, 2009

La chica iglesia

Triste, vieja, oxidando,
miradas caídas, derrotando,
ahora desolada.

Ha ahuyentado a tus esclavos,
con delirios del perdón,
no eres más que agua donde lavan sus manos,
hartos están de llegar sucios desvariados
les lavas las manos,
pidiendo sólo a cambio
monedas en tus manos.

Eres ese viejo soldado,
antes orgulloso, sanguinario, despiadado,
ahora aguas quietas, sin guerra,
vagando vas, perdonando, llorando,
denigrando tu anterior e imponente figura,
ahora no eres más que un mendigo, humildecido,
te sientas en tu esquina,
vendiendo tus historias, por unas migas,
¿viejo testamento a dónde has ido?
extraño esa soberbia, impaciencia,
ver ese Dios celoso, imperativo,
llenando de sangre tus mares,
matando al instante tus pestes,
ese Dios joven, decidido,
que te hace matar a tus hijos.

Chica iglesia, ¿por qué has encogido
a ese pobre Dios al olvido?

sábado, febrero 14, 2009

Experimentos controlados

Diseñas en tu casa solo,
aislando del mundo tus penas
preparas la cena,
enciendes las velas,
arrastras a tu ramera.

Ordenes precisas dictaste,
para ejecutar a ésta,
terminan la cena,
ni conversas,
felicidades
variables controlaste.

Dos camas hiciste
todos lujos para ella,
rosa a rosa cortaste y escogiste,
y la otra sábanas blancas, insípidas, presentas,
tu ramera escoge,
tú consientes,
ramera por tus ropas huye,
por tus labios trepa,
tú reclamas harta desobediencia,

Prostitutas siempre ríen,
siempre llegan,
siempre huyen
de tu idiota condescendencia,
prostitutas siempre viven,
sin tus planes, ni reglas,
siempre te repiten:
¿experimentos controlados son lo que planeas?
¡Pués déjate de mujeres y consíguete muñecas!.

miércoles, febrero 04, 2009

El entierro del Zafiro

Viene llegando Sofía
con un zafiro,
lo limpia, lo pule,
te lo muestra,
no sabes si presume,
pero te contenta,
Sofia niña huyes,
¡Sofia niña espera!
que tu zafiro ya no encuentras.

Tesoro arrinconado, olvidado, despreciado,
¿no sabes por qué te dejaron?.

Diamante encontraste,
zafiro ignoraste,
piedras preciosas en combate están,
interrumpes y lloras,
corriendo vas,
cargando al diamante,
¡qué débil es!
pues vidrio limado encontraste,
no puedes ver.

Niña ciega Sofía,
tu rostro hay que ver,
muéstralo cuando lo encuentres,
pués ni tú te has de reconocer.