martes, julio 28, 2009

Garabato

Círculos, rayas, trazos duros amorfos previenes,
acarreas las eses cual cadáver,
no sabes lo que haces,
te mueves más rápido se vuelve más divertido,
pero deforme y desgracias a la escritura,
maldices tus plumas, luego tus manos,
luego tus dedos,
prácticas desafías de todos modos sabes que nadie va a verte
hasta ser pasado a máquina a letra de molde lo sabes.

Te culpas a ti, aceleras garabato,
no puedes detenerlo ni tu trazo mejorarle
ni ves hacia atrás no quieres,
mejoras súbitamente
encuentras el modo adecuado de hacer
tu garabato reduciendo tu velocidad pero sólo quieres acelerar
ausencia de pausa aclamas
y descubres que sin tanto esfuerzo y con un trazo suave
todo es hermoso,
menos doloroso, quizá hasta igual de rápido,
esto es hermoso cómodo y elegante,
justo lo que no se enseña en la escuela,
ni en el día a día: belleza,
y ante ésta arrodillado,
te cansas de escribir garabatos,
que hacen que te duelan las manos.

Labor y ocio

Dicen que el secreto de un largo existir consiste en amar tu trabajo,
¿cómo puedes amar tu trabajo sin ocio para disfrutarlo?,
¿cómo poder amar tanto al trabajo
y negar ese amor cada que no lo haces
teniendo ocio?.

Tantas contradicciones no son cosa
de una mente sana,
mi argumento para desacreditar la salud del trabajo,
he expuesto.

Inspírame

Quitas tus lentes,
limpias tu rostro,
inundas tu cara,
desconoces futuros,
crees en la ceguera inspiradora,
escribirte se vuelve una obsesión ritual,
pensarte una necesidad,
mi ancla te digo lo sabes,
deterioro me distraes,
la ironía de la libre escritura es que no es libre
mientras se escriba a ti.

El cuerpo

¿Por qué decirte que te escribo
cuando no te escribo sino a ti?,
¿se espera que la felicidad se sienta
distinta dependiendo de con quien se sienta?,
y si es así ¿por qué te siento igual aunque te cambie de cuerpo?.

Cuerpo, ¿por qué prefiero ignorarte que dejar tu recuerdo?,
¿es acaso porque lo que se siente no es hacia ti sino a algo más?
¿quizá algo incorpóreo y somnífero?
... tengo sueño.

domingo, julio 19, 2009

La crisis de la creatividad

Pérdoname por no ser un autor,
por no escribirte frases que nadie haya escrito
usando palabras desconocidas
con símbolos nuevos e incomprendidos
y transmitir mi mensaje en medios no fluidos.

Perdona que mis frases sean ensayadas,
aunque al menos en el teatro de conocernos
sea el único que se preocupe por su papel.

Disculpa el mecánico rechinido de mi voz
contra mi garganta,
pues es sólo un robot
que no sabe sino repetir mis frases maquiladas
de línea de producción.

Ignora que todo esto es por pensar sólo en ti
que tengo tantas frases por bloques,
inventadas en el nocturno disimulo de estar contigo que a diario juega la mente,
es por eso que mis frases parecen antiguadas,
no es por otra cosa que estar guardadas por montones en cajones.

A ver si así relajas un poco tu crisis de la originalidad.

No te arriesgues

No me llames,
no pronuncies mi nombre
si no es para desahogarte,
no me hagas costumbre,
háblame sólo cuando me necesites,
no me respondas, no contestes.

Si te pregunto y decides contradecirme y responderme,
no me respondas más que respuestas vacías, sin sustancia, sin compromiso, sin peligro,
no te arriesgues.

Si llamo y por error contestas,
y por desgracia tienes un delirio que te hace reconocerme,
no me dejes oírte, no hables, no respires,
hasta un suspiro podría delatarte.

Si trato de verte o encontrarte,
hazte el muerto,
y si te veo en la calle e instintivamente te persigo:
¡huye!,¡corre!,¡enciérrate en algún lado!
¡e incinérate!
... pero no te arriesgues.

domingo, julio 05, 2009

El poema

Le escribes omitiendo tus regionalismos,
reduciendo tu lengua, ignorante
le cantas a una guitarra,
dejas este escrito sin título para nombrarle
cuando sepas de que hablas,
te hartas de tus escritos,
quieres borrar, empezar de nuevo,
cantar, llorar, pensarte, a la belleza,
no a la tortura,
palabras invertidas, hojas encontradas involuntariamente,
lamentos de tu infantil ex ser,
ahora ves expectante a la belleza que siempre te ha esperado y tú siempre tan cautivado sólo en tu tragedia que tan poco comprendías,
espacias tus palabras, las piensas,
terminas tu tinta, tu espacio, tu tiempo,
te sentías solo en el refugio de tu silencio atrincherado de ti,
piensas que tu lengua es la única que podría pronunciar esto de formas bellas,
piensas que los que han venido antes que tú han dejado camino erosionado,
sólo te encuentras tú en la nada de ella sin ella y le bendices,
le cantas, te canto, que si te encuentras no me pierdas, que si te encuentro me reconozcas, te grito,
escuchas cada letra, repites, ahora no malinterpretas,
supón que escribo lo que escribo y no lo que quiero decir,
por que si escribiera lo que quiero escribir no diría nada,
toma como un hecho que ni bien ni mal sé razonar, al menos no ahora,
y que has dejado en mis labios tatuado el adiós,
imagínate a mí ensayando todo el día decir
de formas bellas éstas las ahora tuyas palabras
con mi jodida voz,
para entonarles cuando permitas entonarles,
les escuches y hagas algo al respecto.