domingo, marzo 22, 2009

Forzándote a escribir

Son las tres de la madrugada,
estás tirado en tu cama,
llevas cinco hojas
de supuestas ideas tuyas
a la basura,
aburrido, «todo está bien»,
no estás diciendo nada,
forzándote a escribir.

Te ríes de ti mismo
mientras escribes esto,
y divagas acerca de la recurrencia
de escribir exactamente lo que estás pensando,
ideando sobre si lo que escribes puede llegar
a estar escrito antes de que lo estés pensando
o si lo que piensas se piensa
justo antes de que lo escribes,
o si primero escribes y luego piensas
o todo junto y viceversa.

Forzándote a escribir
escribes estupideces,
describiendo como te fuerzas,
por el sólo placer
de mover tu mano sobre el papel
y preguntas de nuevo:
si te da placer, ¿sigues esforzándote?.

Carajo, acabas de descubrir una afición dormida,
que has tenido por los trabalenguas,
juegos lógico-estúpidos,
retando a la inteligencia,
y prefieres los de solución ninguna.

Duerme, que ya no sabes que escribes
o si lo que escribes te escribe a tí,
duerme y deja de seguir forzándote a escribir.

Duermo.

miércoles, marzo 18, 2009

Fusufum

Aquí estoy liado en el rumor de tus hipnóticos distractores,
presente en una clase sin nombre,
tratando de ignorar tu afán de perpetuidad,
influenciando a mis compañeros impacientes por pensar
sólo que ellos no lo saben,
tratando de pensar que no eres aquí sino algo más.

Eres una vieja anticuada,
¿por qué te esmeras en tratar de inculcar
tus estúpidos regímenes de perdición?,
envuelves en tu opio a esos pobres infantes,
tan ignorantes de un mundo en el que están sumergidos
que poco a poco agotan el aire de tu infortuna burbuja,
maldita ave vieja de carroña,
que con tus enormes, viejas y agujereadas alas,
tratas de abrigar, a tus infames polluelos,
dándoles de comer en sus bocas,
el procesado remedo de alimento,
negándoles cada que puedes la oportunidad de siquiera el nido dejar,
no se diga intentar volar.

Ave de carroña con tus maestrías,
en engaño y mediocridad,
con tus garras de la expectativa,
tu impermeable y largo pico,
ojos que todo y nada ven,
encierros de 5 años,
desperdicio de tiempo evidente,
limosna y de comer das al pendejo,
el listo no tan listo te desafía,
el listo más listo te ignora, te olvida,
y pretende hacer que nunca exististe,
ignorando años de condena,
... ¿sabes qué?,
aquí termino, ya me harté.

lunes, marzo 02, 2009

Sería más fácil

Sería más fácil una dictadura
donde me dijeras qué hacer,
si dijeras qué decir
dónde mi felicidad, fuera tu felicidad obligada,
si me dejara llenar
por las imposiciones comerciales de los medios,
de los amigos, de los padres.

Así no tendría que preocuparme,
podría simplemente andar rodante por ahí
con un empleo,
ocupado en mi cubito jugando con tecladitos,
o irradiando entropía moviendo basura
de un lado a otro,
no estaría sentado en mi rincón
divagante del sentido de la vida.

En cambio veme aquí,
caminando por la vida de espaldas,
ignorante del camino,
nunca atreverme al volteo,
especulando, suponiendo, inventando,
llenando de pasión tu envolvente vacío,
viendo cómo se alejan tus reos
enredados en tus largos cabellos,
agotando su vida, en la diversion de desenredarse,
... o al menos eso les dijeron.

Periodos artísticos

Te sientas a escribir
tratando no escribir
controlando tu cuerpo te sueñas
controlando tu nada te vives
impones en tus palabras
cosas nuevas describir
periodos artísticos nuevos dices descubrir.

Eres sólo un niño llorándole al no-amor
reproches a la libertad gritas:
«¡si tan sólo no existieras!»
«¡o al menos no te confundieran!».

Soñando, despiertas, llorando
tu no-amor observas siendo preñada
por cualquier idiota encimada
instantes de luz maldices
te han dejado ver
y huyes al sonoro de ese último gemido matutino.

Andas por ahí
escribiéndo lo ya escrito
¿crees que innovas maldito?
eres despreciado por tus y sus caprichos.

Te sientas ahí rodeando de distractores
pones música alta en tu mente
pones luces altas en tus ojos
invocas un infarto...
todo para distraerte.

domingo, marzo 01, 2009

La chica iglesia

Triste, vieja, oxidando,
miradas caídas, derrotando,
ahora desolada.

Has ahuyentado a tus esclavos,
con delirios del perdón,
no eres más que agua donde lavan sus manos,
hartos están de llegar sucios desvariados
les lavas las manos,
pidiendo sólo a cambio
monedas en tus manos.

Eres ese viejo soldado,
antes orgulloso, sanguinario, despiadado,
ahora aguas quietas, sin guerra,
vagando vas, perdonando, llorando,
denigrando tu anterior e imponente figura,
ahora no eres más que un mendigo, humildecido,
te sientas en tu esquina,
vendiendo tus historias, por unas migas,
¿viejo testamento a dónde has ido?
extraño esa soberbia, impaciencia,
ver ese Dios celoso, imperativo,
llenando de sangre tus mares,
matando al instante tus pestes,
ese Dios joven, decidido,
que te hace matar a tus hijos.

Chica iglesia, ¿por qué has encogido
a ese pobre Dios al olvido?