Ésta es la lista de mis poemas que me gustan más para los que se dejaron llevar por la apariencia de la otra enorme lista de poemas, que inicia muy (en mayúsculas y con rojo) mal. Les ahorro la pena de desperdiciar su tiempo leyendo los demás ya que a ustedes no fueron escritos y muy probablemente no podrían apreciarlos por esa simple razón.
Éste es mi extracto:
*Lectura trágica*****
Estás leyendo, te parece muy interesante
lees una historia no identificas el tipo,
te atrae, te absorbe,
sigues leyendo tratas de descifrar lo que pasa,
no entiendes es tan real,
susurras diciendo al protagonista,
qué debe hacer,
susurraras prediciendo qué va a pasar
él no te oye,
tu predicción falla
pués claro: es tragedia.
No la puedes predecir,
ni se puede controlar
es lo único que es real
ves a tu alrededor,
te das cuenta que estás envuelto en sus largos y negros cabellos,
no te puedes zafar
sigues leyendo, te llena más y más
sientes cómo lentamente invade tu cuerpo,
lo peor, lo que habías ignorado,
lo que dijiste: "eso no pasará, la vida no puede ser tan cruel"
desearías que pasara ahora,
Por que lo que viene,
lo que está pasando es verdadera tragedia,
y es mucho peor,
sigues leyendo, sorprendido del autor,
¿qué le habrá sucedido para escribir semejante monumento a la desesperanza?
te preguntas: ¿Cómo puede escribir así?
¿Así es en verdad su vida?
sigues leyendo, deletreando cada párrafo, cada verso,
tratando de buscar la respuesta,
tratando de encontrar ese mensaje oculto, esa ilusión,
pero sólo hay vacío, hay brevedad,
verdadera sinceridad, no hay mensaje sólo relato.
Sigues leyendo, esperando el final
esa moraleja que cierra todo cuento aún no llega,
pero te das cuenta que tu lectura no acabará,
el fin jamás llegarás a ver,
¿Por qué? Por que tú eres el lector... y el autor.
*Fiebre****************
Empecé a quemarme por dentro,
fuí, te ví y sentí
esa necesidad de tocarte,
de abrazarte, expresarte
mi sentir,
ganas de no pensar
de dejar las cosas pasar
de imaginar, de besar
no sólo por curiosidad
¿quizá por mi fiebre será?
Mi fiebre revela más,
errores de años atrás
jamás declararte mi amor
y no por miedo a la decepción
miedo de saber
que no eres mi ilusión,
de que a mí hicieras
lo que aquella vez...
Pasando tu pretendiente va,
y tú lo percatas
soberbia derramas,
diciendo:
"Me lloró y me llorará,
jamás me alcanzará
valgo mucho más
de lo que puede pagar,
mi joya eterna brillará
a nadie se entregará,
anda dime ya
me amas de verdad
y nunca me tendrás".
Tu soberbia mostraste
mi pensar adiestraste
amor juré callarte,
para tu boca cerrarte
y jamás pudiera escucharte decir:
"Ese que va allá
triste, cojo y demás
confesó todo su amar
me entregó su sentir, su pesar,
su cantar, su llorar, su pensar
y con todo su ser yo ya
¿por qué suspiro mio
se habría de llevar?
Nada más tiene que ofrecer,
como para llevarse una miga de mi ser.
¿acaso cree que
con sólo amar
con él me iba a rebajar?
Ese tonto está mal."
Evitando eso procuré
guardar el sentir de mi ser,
pero tú deseosa de saber
de comprobar tu creer,
preguntaste de una vez:
¿recuerdas aquella vez
en la qué te consolé?
Sí, contesté.
Dime, ¿por qué lloraste?
respuesta solicitaste,
confundido pero frío,
sabía qué debía contestarte,
sin embargo recapacité y recordé:
"si doy mi amor su soberbia volverá
luego me rechazará,
se enzalsará
y me partirá"
Callé mejor
seguí la ilusión
con tal de no sufrir la última,
la peor decepción.
Años después por fin comprendí,
esto que escribí,
pero jamás entendí
¿por qué preguntaste algo así?
Pero bueno,
bajo efecto de mi fiebre estoy
por el callejón del delirio voy
todo esto ya no importa hoy,
sólo que sigo enamorado de tí
de la perfecta, la que me llena,
la que necesito, la hermosa,
la doncella, la joya, la aguja del pajar,
la perla entre piedras,
la que no tiene cuerpo definido
sólo habitas en mi mente,
de vez en cuando escojo un pedazo de carne
y ahí te ideo
tú mi amor y la mente que ya tenía el cuerpo
en conflicto eterno,
producto de mi imaginación, de la perfección,
de mi deseo,
deseo de que existas,
de que algún día encuentres un cuerpo
en el que por fin te puedas quedar.
Y luego despierto...
con mi fiebre.
*Ausencia de nexo******
Ni a padre ni madre quiero
familia no tengo
a tí aprecio
porque no hay artificio que nos una,
ni la sangre, ni la antigüedad
te vienen a obligar
a respetar mi libertad.
Sólo me dejas en paz,
me dejas ser yo
me dejas con mi decisión,
sabiendo que la correcta tomaré
me dejas a mi merced,
esa es la verdadera confianza
no tener que registrarte mis actos
dejarme sólo, no preocuparte
sabiendo que volveré
y que si no lo hago
es porque haciendo lo que quiero estoy
de nuevo, confiando en mi acto.
Por eso y más a tí quiero
sin nexos,
sin compromiso,
sin obligación,
sin esa dependencia
que a toda relación caracteriza,
por esa ausencia de importancia
que llamo: verdadera confianza.
Ni tuyo, ni mío, ni de nadie.
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