domingo, septiembre 23, 2007

A e

Pués aquí sigo aún no he muerto,
sé que con mi prescencia no contento,
sé que aquí no debo estar
y sólo vengo a alardear.

Visita mi sitio
da cabida a un nuevo poema
que a tí no he escrito
sin embargo me alegra.

Pronto verás
de lo que puede ser capaz
un alma desdichada
que gusta de ser rechazada.

Perdona pero olvido
que sólo soy un niño
y como tal tengo prohibido
haberte conocido.

Recuerda que soy ateo
y por lo tanto no soy reo,
preso de la ley
esa ley divina,
que impide el tolerar,
impide libertad, volar, soñar,
a su mandato te tienes que acatar,
sino al infierno vas a dar.

No soy lo que cualquiera buscaría
tienes toda la razón
pero rompiste la ilusión
de que diferente eras,
y no cualquiera.

Superior te ví,
más aún demostrarlo no procuras
rechazas tu don, la buena intención, inteligencia, virtud,
todo por la buena costumbre
de esa inercia amorosa
que procuras,
perpetuidad es tu vida
por tanto eres una roca,
dura, estática, sin hablar,
me ves intentar hacer mella
en tu gruesa pared,
impaciente sigo de ver
cuando vas a ceder,
entregar poco de tu ser.

Sin más que decir
callo ya aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario